Descripción de un Escéptico
Por cierto, pequeña pista, la letra también me describe un poco (no totalmente, por supuesto. yo quería utilizar "Comic Sans" pero ante mi decepción de ver que no existía en esta plataforma tuve que conformarme con esta. Tampoco es de lo peor, también empieza por "c").
Primero va lo importante... ¿O lo mejor para el final? Casi siempre se describe primero el físico y después a la persona en sí, lo que hay dentro (del alma y del coco, que los dos son igual de importantes). Así que creo que voy a tomarme una licencia creativa y desafiar todas las leyes de escritura sobre descripciones que hay alrededor del mundo (un total de: 0)
En fin, vamos con la parte que más me gusta y después, si me lo permito, por las que menos. Me gusto mucho. Sobre todo porque doy a conocer solo una pequeña parte de mí a las demás (pequeño apunte para comprender el texto; cuando generalizo lo hago con el femenino porque es el género de "persona" ¿Y todas somos personas no?) y si alguien quiere tomarse la molestia y dedicarme una mínima parte de su tiempo, le cedo el resto de mí. Suelen decir (y digo "suelen" aunque solo haya sido una persona la que se haya fijado) que posiblemente mi mejor y peor cualidad es la empatía. Que tengo tanta que desconcierta, y a veces sobresale tanto que no veo ni mi propio lado. Es algo así como un alma de doble filo, solo que esta me gusta. No la cambiaría, no dejaría de ser empático ni simpático (no es como si no lo hubiera intentado, al menos rebajarlo. Pero de igual forma es imposible, soy así) porque creo que en este pequeño mundo hay demasiada maldad, y aunque sea un poco ingenuo a veces, falta un poco de las dos. Digamos que es mi pequeña aportación a la humanidad.
Bien... intentaré no divagar en este párrafo. Si tuviera que destacar más cosas, serían las ganas de vivir, de reír y de llorar. Y mis contrastes, eso por encima de casi todo. Morir de pereza y sentir la adrenalina por un proyecto. Como querer comerse el mundo una mañana y terminar no queriendo levantarte de la cama a la siguiente. No sé si es una buena o mala "cualidad" (si es que se le puede llamar cualidad) pero me encanta.
Si algo me agradezco a mí mismo es el ponerme metas, obligarme a salir de mi zona de confort casi a diario, llevarme donde yo cría que estaba mi límite y demostrarme que estaba equivocado. La curiosidad me mata (mejor a mí que a un pobre gato inocente). Me mata porque siempre hay tantas cosas que aprender, que encontrar, que descubrir... Hay tantos puntos de vista, tantos dilemas, tantos debates... no sé como la gente prefiere mantenerse al margen. Igual, uno de mis pasatiempos favoritos es precisamente dar a conocer de todo a la gente que viene buscando un poco de algo. Por ejemplo, ahora mismo te estoy dando a conocer un poquito de mí.
Las amo. Las amo como las flores a la primavera, como los leones a sus presas y como la guitarra a unas manos. Amo las cosas que amo. Pero de manera especial, lenta, salvaje y suavemente. Otro contraste, lo sé.
Sé, aunque a veces es complicado tomarme mi tiempo. Solo para mí. Y creo que esto es un mérito, no muchas personas pueden decir eso hoy en día. A mí también me costó entender que no siempre estamos bien, que hay cosas que es mejor pensar otro día, que hay problemas muy grandes, pero que la vida sigue. Que no es un delito estar triste. Y me doy las gracias, de nuevo.
Esas son, a grandes rasgos, las cosas que más aprecio de mí mismo. Una pequeña selección de lo mejor para una bonita descripción. Pero no todo es de color de rosas, y es normal.
En cuanto a lo peor, estoy casi seguro que el primer puesto sería para mis inseguridades aunque claro, aquí no hay podio. Están seguidas de una ansiedad recurrente de la que, seguramente si no fuera por lo que aprendí a lo largo de mis pocos años, no estaría contando, y mucho menos aquí. Pero bueno, confío en que cualquiera que lea esto sepa que es bastante frecuente, de hecho. Voy a parar aquí, tengo muchos otros defectos, lo sé. Pero la mayoría son subgéneros de esas dos grandes... ¿potencias?
Bueno, que decir de mi físico. Cambia frecuentemente así que le resto algo de importancia. Siempre he tenido una cara bastante redonda (gracias a mis genes que ya no lo es tanto) y aunque al principio me parecía muy ridícula y creía que me daba aires infantiles, ahora no me "molesta" tanto, es más, hasta me parece que me queda bien. De todas formas no pienso cambiarla, ni a ella ni a nada de lo que tiene dentro.
Leí por ahí que los ojos azul son los más hermosos, pues bien, mis ojos son marrones comunes, bastante oscuros. No es algo que me guste (más aún habiendo vistos los ojos más hermosos de toda la vía láctea como mínimo, a aproximadamente una nariz de distancia). Recuerdo que cuando era pequeño soñaba con tener la nariz muy chata (cuando digo muy me refiero de forma exagerada)
Mis labios... son un caso aparte. Me gustan cuando sonrío porque se hacen extremadamente delgados y me encantan como quedan (cierta persona me dijo que cuando sonrío hago a las personas a mi alrededor ponerse "soft"). Pero cuando no están sonriendo son bastante feos, y la comisura de mis labios es casi inexistente (y eso es algo que me parece super sexy, pero no se puede tener de todo en esta vida).
Ahí arriba es un nido desordenado de color negro (por ahora, hasta que lo corte y lo torne casi blanco). Muchas veces (cuando nadie pueda verlo, por el miedo de que no quede demasiado bien) lo recojo en una pequeña cola y saco dos mechones, es definitivamente muy cómodo. Y realmente me gusta el resultado.
Bueno, y la mejor parte son mis mejillas porque recorriendo estas dos zonas tan blanditas están esparcidas muchas pequitas (no son visibles a mucha distancia, pero aún así están ahí y me parecen lo más maravilloso del mundo).
A partir de aquí, una vez terminada la cara poco más que decir. Soy bastante bajito (y aunque siempre ando quejándome de mi altura en el fondo me gusta) y delgado (de forma natural, no sé como puedo estar tan delgado comiendo las porquerías que como. Pero bueno, no me voy a quejar. Tampoco me importaría estar más gordo. Con todo esto me refiero a que no pretendo estar delgado todo el tiempo ni me preocupo si engordo) y esa mezcla me hace ver muy esbelto.
Tengo la piel bastante blanca y no me desagrada en absoluto. La mayoría de gente (al menos en España) prefiere una piel morena y bronceada pero por ejemplo en países de Asia está mejor visto una piel mucho más blanca. No me gustaría parecer un vampiro ni que estoy enfermo, creo que mi tono de piel es bastante bonito (o al menos para mí).
Y poco más que decir. Me gustan mis manos porque los dedos son largos y delgados (además de estar entrenados) y trato de no odiar mucho mi pecho, aunque a veces sea complicado (no me malinterpretes, lo quiero, es parte de mí al fin y al cabo. Pero que una parte de ti te grite todos los días y te haga sentir una disforia mortal es cuanto menos, desagradable. Aún así, hago lo posible por amarlo).
Y terminadas estas dos partes, vamos con la descripción del "alma" o de mí, llámala como quieras. A simple vista vemos, una guitarra, otra pero más pequeña, varios dibujos, libros, un papel ilegible, un iPad, un mando por ahí perdido... Si te fijas un poco más de cerca puedes imaginar toda mi vida, desde que cogí un lápiz por primera vez hasta el otro día, que estuve practicando acordes.
Primero que nada, los dibujos. Nunca se me dio bien dibujar (tampoco me importaba mucho) pero aprender a hacerlo bien fue una de mis primeras metas. No solo porque me encanta, sino también por seguir practicando día a día y ver plasmado en el papel todo mi esfuerzo. Además dibujar tiene un gran beneficio. Es un hobby que nunca me cansa porque siempre hay algo que mejorar o algo más que hacer o probar o intentar... tantas cosas y todas me encantan.
Segundo (aún no terminé de hablar sobre dibujar, pero creo que ya es demasiada larga esta descripción como para alargarla más. Y sé, porque me conozco, que como empiece a hablar de eso no pararé), libros. Muchos, muchos libros. De todos los formatos, pero no de todos los géneros, ni mucho menos de todas las historias.
El primer libro que leí (que recuerde); "El Misterio de los Ocho Bebés", nada en especial. Típico libro que lees en infantil, le tengo un aprecio enorme por el alto valor emocional que tiene (porque sí, lo sigo guardando en mi estantería), pero el valor de la historia es el propio de los libros de su estilo.
El primer libro que leí y me decepcionó; "Mi Nombre es Stilton, Gerónimo Stilton". Qué decir de este libro sin ofender a muchas personas. Mi yo de primaria tenía altas expectativas porque nunca había leído un libro "tan" grande, y además a las profesoras y alumnas en general les encantaban los libros de Stilton. En fin, lo terminé y acabé sin leer un libro de esta saga por los próximos dos años (apunte; el libro nos lo prestaban en el cole, típico cambio de libros entre alumnos. Lo sigo teniendo también en mi estantería. Me gustaría recordar de quien es, pero supongo que no pasará).
El primer libro que leí y me gustó; "Aristóteles y Dante Descubren los Misterios del Universo". Bueno, obra de arte. No diré nada de la historia para no adelantaros nada. Lo único; maravillosa.
El primer libro que leí de poesía; "Lejos" y "La Rabia". Nunca le había dado una oportunidad a la poesía porque siempre me contaban la misma historia de poesía medieval que el hombre le escribe a la amada super enamorado allá por el siglo perdido típico de libros de textos. Como mucho me gustaba (bastante) Bécquer, incluso me aprendí la rima XXX (aquella de "asomaba a sus ojos una lágrima..."). Pero cuando leí estos poemarios (ambos de la misma autora) me di cuenta que la poesía moderna es justo lo que llevaba buscando durante años. La autora es, obvio, una mujer. Y yo que sólo había estudiado hombres... Y sí, también hay poemas de amor, unos demasiados bonitos (te dan ganas hasta de escribirle uno a esa persona) y otros extremadamente desgarradores (y te das cuenta que no todo es siempre igual de bonito como lo pintas, que el color rosa está sobrevalorado y que las mariposas del estómago mueren de hambre con el tiempo). Pero no solo hay amor aquí (bueno sí, el de la autora por su obra) también habla de tu sitio, de tu hogar, de saber irse lejos, y de enfrentar la rabia. Habla de problemas, de soluciones, de amigas y de monstruos. Habla hasta del propio demonio.
Hay muchas menciones de honor y categorías, pero no quiero que esto se alargue mucho. Así que si algún día queréis recomendaciones, tengo lectura de la buena.
Hablando de historias, las mías. No es suficiente con leerlas que también siento la necesidad de plasmar las mías propias (casi nunca en papel, más bien suelo dejarlas en un rincón apartado de la memoria). No hay mucho que decir, historias por y para mí. Pocas veces dejo que alguien lea lo que escribo, no porque piense que son malas, sino porque nadie me las ha pedido (alguna que otra vez sí, y yo encantado de prestarles un poquito de mi imaginación). La persona que más historias ha escuchado es sin duda mi hermana pequeña. Esa chica está obsesionada, estoy orgulloso.
Siguiendo el hilo de historias... los videojuegos. Llevo toda mi vida jugando, y pienso seguir haciéndolo. Es el pasatiempo ideal para entretenerte, ponerte retos y mejorar algunas características (como por ejemplo los reflejos). Además unen tres de mis hobbys; dibujo, historia y música. Y no solo eso, como comparto esta afición con la mayoría de mis amigas, es perfecto poder pasar tiempo con ellas haciendo una de mis cosas favoritas.
Hay otro pasatiempo que une de nuevo los tres hobbys y sale representado por los dibujos en la pared del fondo (tenía pensado no incluir estos dos apartados porque generan muchos prejuicios, pero creo que ya somos mayores. O eso espero). El anime (y manga) es mi pequeña pérdida de tiempo favorita porque me pierdo en el guión de todos y cada una de las historias. Es como ver la tele, tu serie favorita, una película, pero viene de otro país.
¿Y, qué es esa guitarra en miniatura? Bueno, una guitarra desde luego que no. Aprendí a tocar la flauta dulce como todas en primaria, pero mi hermana mayor estaba empezando a aprender a tocar el piano y a mí, como todo hermano pequeño me dio un ataque de envidia. Total, fui a clases de violín (lo elegí porque me parecía muy elegante y ahora me doy cuenta el por qué aquello no salió bien. El instrumento y yo no pegábamos ni con cola). A la misma vez estaba dando clases de lenguaje musical (básicamente aprender a leer una partitura y a cantar). Lo único que agradezco es aprender a cantar. El maestro (de violín) hacía de todo menos enseñar, así que decidí irme con la escusa de no tener tiempo. Lo odiaba.
Resumiendo, empecé a tocar el ukelele porque es mucho más de mi estilo (esta vez estoy aprendiendo de forma autodidáctica) y de ahí se me ocurrió quitarle el polvo a la guitarra eléctrica que mi padre compró cuando era joven y que nunca aprendió a tocar. Ahora mismo me gustaría comprarme una guitarra clásica (o española) porque el sonido es simplemente maravilloso.
La música me ha acompañado desde siempre (como a todo el mundo) pero no todas las personas le dan la misma importancia a las letras que escuchan. Yo he encontrado refugio en autores que expresaban de alguna forma lo que yo no podía de ninguna. He encontrado mis palabras escritas por otras. Y he encontrado la melodía que le faltaba a mi vida.
Por último, quiero añadir un párrafo más bien corto para ellas. Son lo que yo llamo mi segunda familia (bueno, normalmente son "mis locos favoritos"). Sin ellas, no sé. Sería otro mundo, otra realidad. Uno más oscuro y menos divertido. Uno en el que no merecería la pena levantarse por la mañana. Uno en el que el sol no sale nunca y la noche siempre es vieja. Estas personas son las que trocito a trocito han hecho de la mía una mejor.
Y ya está, sigo pensando que es muy larga y a la vez que puse demasiado poco. Soy una persona simpática, del montón a la que le gusta hacer cosas normales; dibujar, ver series, la música... y poco más. Bueno, sí. Y me gusta la persona que he descrito.
Primer dibujo en digital



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